
El diputado federal Leoncio Alfonso Morán Sánchez (Morena), presentó una iniciativa para reformar la Ley General de Salud, con el objetivo de reconocer y regular la sal artesanal como un producto diferenciado de la sal industrializada.
Esta propuesta busca establecer un marco normativo que proteja su producción, comercialización y certificación, garantizando su acceso a mercados especializados y su reconocimiento oficial dentro de la legislación sanitaria del país.
“La producción de sal artesanal en México es una tradición con siglos de historia, transmitida de generación en generación. Sin embargo, la falta de reconocimiento normativo ha limitado su desarrollo y ha generado conflictos regulatorios que afectan a los productores locales”, destacó el legislador.
La iniciativa resalta que la sal artesanal se obtiene a través de métodos tradicionales como la evaporación solar, sin necesidad de aditivos químicos. A diferencia de la sal refinada, conserva minerales esenciales como magnesio, calcio y potasio, lo que la convierte en una opción más saludable.
Uno de los principales argumentos expuestos en la iniciativa es la importancia de la sal artesanal para la economía local, particularmente en estados como Colima, Oaxaca, Puebla y Yucatán, donde su producción sigue vigente.
En el caso de Colima, la Laguna de Cuyutlán ha sido un centro histórico de extracción de sal, con una producción de aproximadamente 40 mil toneladas por ciclo y la generación de más de 600 empleos directos.
El marco de la Norma Oficial Mexicana NOM-040-SSA1-1993, regula únicamente la sal yodada y fluorada, utilizada principalmente en la industria alimentaria. Sin embargo, no contempla las particularidades de la sal artesanal, lo que ha generado dificultades para su certificación y comercialización.
Entre los beneficios de esta reforma se encuentra la diferenciación clara entre la sal artesanal y la refinada, lo que permitiría a los consumidores identificar una alternativa más natural y libre de aditivos.
Agregó que la extracción tradicional de sal contribuye a la preservación de ecosistemas costeros y lacustres. “Además de sus beneficios económicos y para la salud, la sal artesanal representa un modelo de producción ecológicamente responsable, alineado con la necesidad de impulsar prácticas sostenibles”.
La iniciativa también subraya la necesidad de proteger a los pequeños productores, quienes han enfrentado dificultades para comercializar su producto debido a la falta de reconocimiento normativo.
Finalmente, el legislador hizo un llamado a sus compañeros en la Cámara de Diputados para respaldar esta iniciativa, destacando que su aprobación representaría un paso importante para la protección del patrimonio cultural y económico de muchas comunidades mexicanas.