
Tras 6 días de permanecer en estado crítico a causa de una agresión con arma de fuego durante un intento de secuestro, la buscadora Teresa González Murillo falleció el 2 de abril. Con la agresión y fallecimiento de la buscadora integrante del colectivo Luz de Esperanza de Jalisco, desde 2010 a la fecha suman 27 personas buscadoras asesinadas y tres desaparecidas por buscar a un familiar.
El ataque y asesinato de González Murillo se da en el marco del hallazgo de un campamento de entrenamiento y sitio de reclutamiento del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJJNG) en Teuchitlán, Jalisco, a principios de marzo. La noticia también generó una oleada de críticas y una campaña de desprestigio en contra de las madres buscadoras en todo el país, pese a que las desapariciones no han cesado. De acuerdo con datos oficiales del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), al 4 de abril hay 126,852 personas desaparecidas en todo el país, aunado a la crisis forense que atraviesa México, con más de 72 mil cuerpos sin identificar.
La lista está integrada por madres, padres, esposas, maridos y hermanos que antes de su muerte habían investigado el paradero de sus familiares, no fueron escuchados por las autoridades, señalaron omisiones y, en distintos casos, denunciaron públicamente el riesgo que corrían y las amenazas en su contra por buscar.
Los asesinatos ocurrieron en Chihuahua, Durango, Sonora, Veracruz, Sinaloa, Guerrero, Tamaulipas, Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Zacatecas, Hidalgo, Puebla y Baja California durante los sexenios de Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto, Andrés Manuel López Obrador y el actual gobierno de Claudia Sheinbaum. La mayoría de los casos permanecen impunes.
En 2021, A dónde van los desaparecidos recuperó la historia de 12 personas buscadoras asesinadas por buscar a sus familiares. Cuatro años después, lamentablemente sumamos los nombres de 18 personas buscadoras a las que también les falló la autoridad desde que se llevaron a su familiar. Les volvió a fallar cuando no buscó y les obligó a salir a buscar. Les falló al no protegerles. Les sigue fallando al no hacerles justicia.
Estos son —en orden cronológico— los nombres de 27 personas buscadoras asesinadas y tres desaparecidas por buscar a su familiar, que el proyecto A dónde van los desaparecidos documentó a partir de una lista en construcción, reportes de colectivos, notas de medios y consultas a aliados:
Marisela Escobedo Ortíz, buscaba a su hija Ruby Marisol Frayre de 16 años. Fue asesinada fuera del Palacio de Gobierno de Chihuahua el 16 de diciembre de 2010 al terminar una protesta para exigir justicia para su hija, quien fue asesinada y su cuerpo desaparecido por su pareja sentimental, Sergio Barraza, en 2008.
Marisela había denunciado amenazas de muerte 10 días antes de su homicidio.