México necesita unidad y no mantener la división

Por Víctor Barrera 

Morena se lleva, por lo menos en los conteos preliminares, 4 de seis gubernaturas que estuvieron en juego este domingo, lo que significa que el movimiento de Andrés Manuel López Obrador gobernará dos terceras partes del territorio nacional. 

No hay duda de que el partido que logró el mayor avance en las elecciones fue Morena, y con esto debe mostrar ya el cambio prometido. 

La gente sigue con la esperanza que Morena pueda cambiar el panorama de una economía familiar totalmente golpeada, que México logre establecer un sistema de salud como el de Dinamarca, un país con paz social, donde el crimen organizado no sea el que impere y sobre todo tener los trabajos que correspondan a las profesiones que cada uno de los jóvenes ha decido estudiar para mejorar no solo su grado académico sino su calidad de vida. 

Llevamos tres años donde las promesas del cambio no se han completado, principalmente porque la visión política del gobierno no ha tenido la capacidad técnica para solo mejorar lo que necesita hacerlo y continuar con lo que funciona correctamente. 

López Obrador emprendió un camino que significó derrumbar lo construido, por considerarlo que todo estaba contaminado de corrupción, para crear sus nuevas estructuras, lamentablemente estas también están contaminadas. 

Pese a ello, la gente sigue otorgándole su confianza, por lo que deberá demostrar en estos últimos dos años de su administración que cumplirá con sus promesas. 

También deberá entender que la gente quiere una sociedad unida y no dividida, porque esto solo implica mayor tiempo para alcanzar los objetivos. López Obrador deberá buscar esa unión y entender que la oposición debe tener espacios para proponer y que no todo debe hacerse desde una sola visión. 

Es cierto que la pobreza en el país debe ser el principal problema a resolver, pero esto no se hace excluyendo a los otros sectores, porque entonces no se tienen los elementos y herramientas suficientes para realizar esa tarea. 

Probablemente medir el desarrollo del país con base en la cantidad de territorio ganado políticamente, no es la mejor forma de hacerlo. El crecimiento y desarrollo de una nación se debe principalmente a la implementación de estrategias que sirva para que toda la población camine en el mismo sentido, sin divisiones, sino en unidad, de lo contario solo estaremos en la instauración de un imperio que solo impone y no consulta. 

Celebremos que los comicios de este domingo ocurrieron en paz social, que los conflictos presentados se dirimieron rápidamente, por lo que ahora debemos pensar en lo que sigue, 

Establecer las estrategias para que el próximo año, sea uno de recuperación, donde los sectores productivos tendrán financiamiento para crear riqueza y que esta pueda ser dividida equitativamente, para acabar con la pobreza  en el país. México gana no con la ocupación territorial de un partido político, sino con estrategias que incluyan a todos y en beneficio de todos. 

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